De vuelta a la comunidad.

Desde el pasado 20 de estamos en la comunidad, ya somos de nuevo ocho las que vivimos y compartimos  la vida diaria de la casa de Madrid. Regresar a la normalidad, ha sido  de lo más positivo, ya que al pasar un mes y medio fuera de casa he podido extrañar y valorar el ambiente de comunidad y a  mis hermanas.
Ya voy a cumplir un año  en mi comunidad, ahora tengo lazos que me unen, responsabilidades que realizo con frescura, abrazos y expresiones espontáneas, los gustos y preferencias ya no me superan y  la vida en comunidad  cada vez se va haciendo más  parte de mi.
Somos ocho hermanas, cada una con nuestras cualidades y limitaciones, hacemos muchas cosas juntas, compartimos la comida, los momentos de recreación, la oración, el trabajo, nuestros ideales y metas... y lo que nos une es más fuerte que lo que nos separa porque todas hemos sido llamadas por el mismo Amor. Es precisamente el Amor lo que motiva, lo que da fuerza, y lo que sostiene los días, los procesos, la misión.
Está muy cerca el inicio del curso, pronto cada una volverá a sus responsabilidades, a cumplir horarios, a resolver problemas, a motivar personas, a buscar alternativas, a cubrir necesidades, pero, al final,  estamos unidas, podemos contar unas con otras porque somos ocho, somos hermanas, somos comunidad.

Comentarios

  1. Lo que dices es cierto. La vacaciones son estupendas y necesarias, pero la normalidad y volver a la rutina es lo que nos va construyendo día a día.
    Me alegro que hayas tenido un buen verano y que estés alegre de encontrarte con tu comunidad.

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